19 julio 2009

La familia en LA

El sábado 25 de julio, haremos el programa desde el Café de los angelitos, Rivadavia esquina Rincón.
Los esperamos a partir de las 9 AM.

El 18 de julio

Salvador Trapani, martilla su serrucho...

Jorge Rulli acusa...

Yamila Cafrune se entrega a Juanjo...

Adrián Iaies rasguña las teclas...

Se armó el juego

Se armó un juego. Como en el Diez mil, hay que juntar 750 para entrar. Somos muchos participantes. Pero muchos. Muchos los que quieren entrar y muy pocos los que llegan. Hay quienes suman puntos y acaparan privilegios. Pero el resto, el gran resto… está AFUERA. Les dicen “los excluidos”. Los excluidos sufren. Pasan hambre. Pasan frío. Se mueren de antiguas enfermedades curables. Se mueren por maltratos, o matados por Otros que también quieren entrar en el juego. Anhelan la vida de los Pocos. Tienen muchos hijos que también van a quedar afuera del juego. Y son cada vez más los que sufren más. Quienes dirigen el juego están adentro. Ellos hacen las reglas y las hacen cumplir. Los de afuera solo esperan un milagro. Así es el juego. No se puede cambiar.

Siempre hay algunos que luchan. Se organizan para que los excluidos sean incorporados, para que puedan acceder al juego. Pelean. Los de adentro con los de afuera. Los de afuera con los de afuera. Para recibir algunas migajas de privilegios. Deshechos. Cajas de los peores alimentos. Hechos con las peores materias primas. Los lugares más contaminados para vivir. La salud más lejos de la buena salud. La periferia del juego, le dicen. El cordón miserable del juego. Pero el juego es así, dicen. No tuvimos suerte. La suerte es de los que entran. El resto nacimos para fracasar intentándolo. El destino trazado no se puede torcer.

Para quienes tenemos el extraño privilegio de poder hacernos esta pregunta, porque aquellos que anhelan ingresar a este juego están demasiado distraídos fracasando en el intento de entrar… ¿Vale la pena luchar por incorporarnos a este juego? ¿Vamos a seguir insistiendo para que los excluidos seamos incluidos?... ¿Sirve esta lucha?... ¿Realmente queremos ser incluidos en este sistema que necesita de la existencia de un nutrido grupo de pobres para funcionar; que es como un perro que se muerde la cola?... Hacemos fuerza para incorporar a unos, mientras que en la retaguardia se está expulsando a muchos otros; muchos más de los que se incorporan, porque el mecanismo se vuelve cada vez más estrecho, más doloroso...

¿Cuál es la lucha entonces?... Después de muchos años de esfuerzos, necesitamos hacernos esta pregunta primaria… ¿cuál debería ser la lucha?... La verdadera lucha es por el cambio del juego. “Juguemos a otra cosa”, debería ser la consigna. No nos engañemos. No juguemos con las reglas de este juego. La lucha es por un cambio profundo en la conciencia, en la forma de vivir o en el concepto de la vida. ¿Qué es la vida?... ¿Qué queremos de la vida?...

Volvamos a lo básico. Volvamos a nuestros ancestros. Si nos abstraemos de toda civilización, seguimos siendo animales. Somos animales. Animales, si. ¿Qué necesitamos para vivir? Alimentos. Agua. Abrigo. Otros seres de nuestra especie para reproducirnos y desarrollar tareas conjuntas tendientes al abastecimiento de alimentos, agua y abrigo. ¿Y?... ¿algo más?... Jajaja!… ¡Creo que no!. ¡Ponete a pensar!... ¡Pero PONETE A PENSAR de verdad!. Y pensá en cuales son los recursos naturales, los elementos que podemos extraer de la tierra para nuestra supervivencia. La tierra es tan generosa... Nos da agua. Alimentos. Abrigo. Eso nos abre la puerta para el desarrollo de todo nuestro potencial creativo. Para la expansión de nuestros cerebros, que van a estar bien nutridos… Pero esos recursos se están usando sólo dentro del juego, y solo para el beneficio de quienes pudieron acceder. El agua se vende en botella, ya no es de todos. Las semillas están restringidas y son modificadas genéticamente. Los alimentos ya no están en la granja sino en la góndola del supermercado. El abrigo tiene marca, y es caro… Lo que podíamos extraer de la naturaleza, ahora son piezas del juego…

¿De qué sirven las grandes civilizaciones, la industria, la tecnología, el confort?... ¿Para qué sirven si no nos sirven para ser más felices?… ¿Para qué nos sirven si les sirven solamente a unos pocos?... ¿Para qué, si algunos tienen mucho y otros no tienen nada?… ¿Por qué nos hacemos los estúpidos viviendo una vida ilusoria, prestada, haciendo uso de unos beneficios de plástico que solo sirven para sumar puntos en un juego macabro?... ¿Por qué queremos matarnos, aplastarnos entre nosotros y destruir el lugar donde vivimos?... ¿Por qué no podemos vivir en armonía con nuestra casa, con el resto de las especies que habitan este suelo?… ¿Cuándo pasó que nuestra conciencia se separó de nuestro cuerpo, se olvidó de sentir, del olor de la tierra, del frío del amanecer… negó su animalidad… ¿se creyó divina sin saber que la divinidad está en la tierra, pensándose inmortal (¡cuánta ignorante soberbia!), se creyó omnipotente y ahora quema su propia raíz…?

Respiremos hondo… cerremos los puños… gritemos!... gritemos más fuerte!!... Busquemos adentro. No, más adentro. Volvamos al principio. Al latido del corazón. Al cuerpo. A la mamá. A la piel. Al contacto con otra piel. Con la piel de una manzana. Volvamos a sentir. Dejemos libres las manos. Percibamos nuestro cuerpo y todas las sensaciones que nos puede dar; nuestro pequeño entorno, es muy pequeño, pero rico. Un pelo que se para, un aroma que nos lleva a la infancia, la patita de una mosca, la luz de la mañana, palabras que bucean el alma… Y después… el Mundo. Pensemos el Mundo. No estamos solos. Nosotros, los Otros, el Mundo. Y más allá del Mundo. El cosmos. Vayamos a ese lugar de la conciencia en donde la casa, el auto, el trabajo y las cuotas del crédito dan (por lo menos) un poco de risa… Vayamos a la sonrisa de esa persona que amamos, a sus ojos, su perfume... al poder de ese vínculo, que habita un lugar que nos parece divino, que nos da una fuerza extraordinaria. Ahí. En el lugar de la Vida, del placer, del grito inicial, de lo irracional (¡si... volvámonos un poco locos!); al sabor del limón, que sacude la modorra del paladar; a una mirada intensa, que expande los pulmones, a una carcajada, a un viaje insólito, al sentido primordial, al poder de poder hacer lo que sea, al conocimiento ancestral de la simple supervivencia, al amor… al Amor… Lo que nos lleva a esa conexión profunda con la vida. Abramos grandes los ojos y miremos al lado…


Al lado hay Otro. Otro como yo. Es igual. También se olvidó de la rugosidad de la nuez, del agua fresca que nos quita la sed, de las piedras, del Ambay que cura la tos... También se perdió. Miralo a los ojos. Los ojos no pueden mentir. Miralo. Acercate y hablale de estas cosas. Recordale los árboles. Recordale que la tierra puede darle alimentos, agua y abrigo. Se va a acordar (¡se tiene que acordar!, se acuerda su sangre y todo su cuerpo!). Hablale despacio del color de la tarde. Del tambor que golpea el pecho. Del fuego que protege y cura. Del rumor tranquilo de un río plateado. Del contacto suave de una mano pequeña. Hablale y contale que querés volver. Que querés volver a sentir. Pedile ayuda para volver a abrazar, a jugar. Pero no un juego de competencia, exclusión y dolor, sino uno donde poder usar la imaginación. Para volver a jugar un juego creativo, comunitario y amigo. Un juego que todos podamos jugar, como cuando éramos chicos. Hay que hacer entre todos las reglas de ese nuevo juego. Hay que imaginarlas. Porque podemos. Y para eso hay que salir de este juego individual. Para poder imaginarnos otro con el Otro, con ese igual que está al lado. Para poder volar. Después de todo, somos animales, pero nos regalaron un don único: la posibilidad de CREAR. Nosotros somos “los Creadores”. Y eso fue lo que este juego nos hizo olvidar: el juego no nos hace; nosotros hacemos el juego. ¡Hagamos juntos uno nuevo! ¡Hagámoslo ya!

Margarita Pesoa

15 julio 2009

La ONU nos dio el OK


“Es lo más avanzado que he visto en el continente”
El funcionario guatemalteco llegó ayer al país y se reunió con Cristina Kirchner. Se muestra ampliamente a favor del proyecto oficial sobre medios y considera inaceptable que aún se mantenga una ley de radiodifusión de la dictadura.


Por Martín Piqué, DE PAGINA 12.

El guatemalteco Frank La Rue es relator de las Naciones Unidas en materia de Promoción y Protección de la Libertad de Expresión. Desde que aterrizó en Ezeiza, su agenda no paró de sumar compromisos. Ayer se entrevistó con la Presidenta y hoy lo hará con los legisladores que integran la Comisión de Comunicaciones de ambas cámaras del Congreso. La Rue está interesado en impulsar el debate por el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. El guatemalteco leyó el libro de tapas azules que contiene el texto que pretende democratizar el mapa de medios: la famosa ley comparada que redactaron el interventor del Comfer, Gabriel Mariotto; el vicedecano de Facultad de Ciencias Sociales, Damián Loreti, y equipo. La Rue elogia el contenido del proyecto. “Es lo más avanzado que he visto en el continente y en el mundo en cuanto a telecomunicaciones, que aquí le llaman difusión de servicios de comunicación audiovisual”, dice en la entrevista con Página/12.

Abogado y periodista, exiliado en Washington entre 1981 y 1993, La Rue regresó a su país para denunciar el genocidio que se había producido en la tierra multicultural de los mayas: décadas de guerra antinsurgente habían dejado 45 mil desaparecidos. En esos años La Rue trabajó junto a Rigoberta Menchú, ganadora del Premio Nobel de la Paz. El propio La Rue fue postulado para esa distinción por su labor en la denuncia y la investigación del terrorismo de Estado. Entre 2004 y 2007, por decisión del mandatario guatemalteco Oscar Berger, fue designado comisionado presidencial en Derechos Humanos. Un año más tarde, el 18 de junio de 2008, las Naciones Unidas lo nombraba relator en libertad de expresión.

Su trabajo consiste en redactar un informe anual sobre la situación de la libertad de expresión en el mundo, recibir las denuncias sobre violaciones a ese derecho y hacer observaciones a los gobiernos. Con esa función ya hizo visitas a Nepal y Hungría, y tiene programada una gira por Africa. “Pero sobre todo viajo por América latina, que es mi continente”, cuenta. Apenas llegado a Buenos Aires, se encontró con un inesperado comité de bienvenida. Según una nota publicada ayer, varias entidades empresariales de la comunicación, al igual que legisladores de la oposición, habían expresado sus dudas porque La Rue había sido invitado por la Cancillería. La Rue fue invitado por el Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería, que coordina Oscar Laborde.

–Un diario publicó que su llegada generaba interrogantes en entidades empresariales y que la relatoría de Libertad de Expresión la ONU debe analizar las violaciones a los derechos humanos cometidas por los gobiernos de manera autónoma. ¿Se va a reunir con esas entidades?

–La libertad de expresión es un derecho individual y un derecho colectivo. Es un derecho de personas y de los pueblos. Un derecho de todos, cualquiera sea su posición ideológica y su posición social. Estoy muy interesado en reunirme con todos. Por supuesto que tengo interés en reunirme con los medios más grandes, y con los propietarios de los medios o sus directores. De hecho ya tengo programada una reunión para mañana (por hoy), lo cual me alegra. Yo he sido criticado por algunos países, absurdamente, por tener un enfoque proactivo. Me dijeron que pusiera el acento en las limitaciones a la libertad de expresión. Y yo dije que mi prioridad es fortalecer el ejercicio del derecho a la libertad. Hay países donde los medios están absolutamente monopolizados, eso es inaceptable y hay que combatirlo. En segundo lugar, hay que generar mecanismos alternativos para que los sectores sociales que nunca han tenido acceso a la comunicación los tengan. A los propietarios de los medios les cuesta entender que la libertad de expresión implica pluralismo. Es uno de los principios doctrinales de los derechos humanos. La libertad de expresión implica pluralismo, y el pluralismo implica combatir los monopolios. Y me hubiera gustado que Clarín me diera el derecho a réplica.

–¿La concentración mediática afecta la calidad de la democracia?

–Absolutamente. A mayor comunicación y libertad de expresión, mayor democracia. A mayor concentración, menos pluralismo y diversidad, menos democracia. Hay que validar algunos criterios. Uno es el pluralismo y la diversidad, no permitir monopolios, otro es también la accesibilidad. Yo creo que todos los sectores tienen que tener acceso a expresar su opinión. Por eso le insisto a todo el mundo que la relatoría es sobre la libertad de opinión y expresión. Opinión no es sólo información. Opinión implica tener medios para expresarse. Hay que revisar nuestras concepciones. Los medios pequeños, comunitarios, pobres, son tan importantes como los grandes medios para que cualquier pueblo formule su propia opinión y llegue a su propias conclusiones. Lo que esta relatoría ataca son los mecanismos de censura. Mecanismos de censura oficial, que no son aceptables en ninguna parte del mundo. Pero la relatoría va más allá. Su función no es sólo romper con los mecanismos de censura. También es promover el pluralismo temático e idiomático. Yo vengo de un país multicultural y multilingüe, donde queremos que los idiomas indígenas mayas también sean conocidos y tengan posibilidad de difundirse.

–Uno de los puntos centrales del proyecto es dividir el espectro de medios audiovisuales en tres partes iguales, el 33 por ciento para los medios privados con fines de lucro, el 33 por ciento para el Estado en sus distintos estamentos y 33 por ciento para las organizaciones comunitarias. ¿Qué opinión le merece ese principio?

–Este proyecto de ley sigue los principios clásicos de la libertad de expresión y de las relatorías. Hay cuatro relatorías en el mundo. La de las Naciones Unidas, la de la OEA, la de Europa y la de Africa. Y las cuatro relatorías han coincidido históricamente en la necesidad de diferenciar los tres segmentos de comunicación comercial, comunitaria y pública estatal. Este proyecto de ley lo que está haciendo es traducir la doctrina de derechos humanos a una ley, a una guía. Y me parece muy bien. También me parece importante mencionar que las telecomunicaciones públicas, oficiales, deben ser independientes. Ese es parte del principio. Siempre hemos puesto como ejemplo a la BBC o Radio Nederlands, que son estatales, financiadas por el Estado y de la mejor calidad pero absolutamente independientes. Pero en lo que contribuye el proyecto de la presidenta Kirchner es en dividir en 33 por ciento cada segmento. Yo mismo nunca me he atrevido a dar recomendaciones tan específicas porque eso lo debe ver cada país. En nuestros países hay una sobresaturación de frecuencias, por corrupción y por mal manejo, y el espectro de radio y televisión están en desorden. Un historiador me decía que si revisáramos las grandes concesiones radiales o televisivas en América latina veríamos que todas estuvieron vinculadas a las dictaduras militares.

–La ley de Radiodifusión vigente en la Argentina, la 22.285, fue inspirada por la Doctrina de Seguridad Nacional.

–Exactamente. La ley de Argentina viene de la dictadura, por eso me parece extraño que haya quienes digan “no, que las cosas se queden como están y dejemos esa ley”. Nunca ningún país con dignidad democrática puede permitir que leyes de la dictadura permanezcan. Es urgente cambiarlas en todo el continente pero especialmente en la Argentina. Además, se la está intentando cambiar de una forma democrática.

-Uno de los ejes del nuevo proyecto es la actividad de la televisión por cable. Hasta ahora en la Argentina el cable es considerado un servicio complementario, no un servicio básico de la comunicación. ¿Este proyecto debería legislar sobre la televisión por cable?

–Un proyecto de ley tiene que legislar sobre todo lo que tenga que ver con comunicación de materiales audiovisuales. Le cuento la ironía de las ironías. En mi país, Guatemala, la televisión abierta, que cubre el 90 por ciento de la población, es un monopolio. Un monopolio extranjero. Sin embargo, la televisión por cable se volvió un medio comunitario. Todos los pequeños municipios del país, incluyendo los municipios indígenas, tienen un canal de cable local, municipal. La televisión por cable puede ser comunitaria, como cualquier otro medio. Por consiguiente, debe ser regulada. Lo que pasa es que siempre va a haber alguien que proteste, cuando los intereses económicos, especialmente monopólicos, son afectados. Pienso que ésta es la obligación de todo Estado.

–Usted dice que la Argentina puede convertirse en un caso testigo de democratización del mapa de medios en América latina. Pero el Gobierno no hizo una buena elección. ¿No teme que finalmente el proyecto no sea aprobado y el fracaso se termine convirtiendo en un caso testigo, pero por la negativa?

–Bueno, yo mañana (por hoy) me reúno con las dos comisiones de Comunicación del Congreso. Y pienso insistirles con el tema. Voy a pedirles conciencia. Convertir este proyecto en ley sería una muestra de la madurez política de Argentina por parte del Congreso. Nadie debe quedarse afuera de esta experiencia. Además, no entendería cuáles podrían ser las razones, en un país que goza desde hace veinte años de democracia, de querer mantener una ley de la dictadura.

12 julio 2009

Señor Juez

Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, está claro que mi regreso a la Argentina (después de haber alcanzado un lugar destacado en la cirugía cardiovascular) se debió a mi eterno compromiso con mi patria. Nunca perdí mis raíces... Volví para trabajar en docencia, investigación y asistencia médica. La primera etapa en el Sanatorio Güemes, demostró que inmediatamente organizamos la residencia en cardiología y cirugía cardiovascular, además de cursos de post grado a todos los niveles.
Le dimos importancia también a la investigación clínica en donde participaron la mayoría de los miembros de nuestro grupo.

En lo asistencial exigimos de entrada un número de camas para los indigentes. Así, cientos de pacientes fueron operados sin cargo alguno. La mayoría de nuestros pacientes provenían de las obras sociales. El sanatorio tenía contrato con las más importantes de aquel entonces.
La relación con el sanatorio fue muy clara: los honorarios, provinieran de donde provinieran, eran de nosotros; la internación, del sanatorio (sin duda la mayor tajada).

Nosotros con los honorarios pagamos las residencias y las secretarias y nuestras entradas se distribuían entre los médicos proporcionalmente.

Nunca permití que se tocara un solo peso de los que no nos correspondía.

A pesar de que los directores aseguraban que no había retornos, yo conocía que sí los había. De vez en cuando, a pedido de su director, saludaba a los sindicalistas de turno, que agradecían nuestro trabajo.

Este era nuestro único contacto.

A mediados de la década del 70, comenzamos a organizar la Fundación. Primero con la ayuda de la Sedra, creamos el departamento de investigación básica que tanta satisfacción nos ha dado y luego la construcción del Instituto de Cardiología y cirugía cardiovascular.
Cuando entró en funciones, redacté los 10 mandamientos que debían sostenerse a rajatabla, basados en el lineamiento ético que siempre me ha acompañado.

La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología incorporada más la tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos faltara trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupción imperante en la medicina (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro país en todos los niveles sin límites de ninguna naturaleza). Nos hemos negado sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás dimos un solo peso de retorno. Así, obras sociales de envergadura no mandaron ni mandan sus pacientes al Instituto.

¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas con los sindicalistas de turno!

Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a la atención médica.

Lo mismo ocurre con el PAMI. Esto lo pueden certificar los médicos de mi país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema implementado a lo largo y ancho de todo el país.

Valga un solo ejemplo: el PAMI tiene una vieja deuda con nosotros, (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente).

Si hubiéramos aceptado las condiciones imperantes por la corrupción del sistema (que se ha ido incrementando en estos últimos años) deberíamos tener 100 camas más. No daríamos abasto para atender toda la demanda.

El que quiera negar que todo esto es cierto que acepte que rija en la Argentina, el principio fundamental de la libre elección del médico, que terminaría con los acomodados de turno.

Los mismo ocurre con los pacientes privados (incluyendo los de la medicina prepaga) el médico que envía a estos pacientes por el famoso ana-ana , sabe, espera, recibir una jugosa participación del cirujano.

Hace muchísimos años debo escuchar aquello de que Favaloro no opera más! ¿De dónde proviene este infundio? Muy simple: el paciente es estudiado. Conclusión, su cardiólogo le dice que debe ser operado. El paciente acepta y expresa sus deseos de que yo lo opere. “Pero cómo, ¿usted no sabe que Favaloro no opera hace tiempo?”. “Yo le voy a recomendar un cirujano de real valor, no se preocupe”. ¡El cirujano “de real valor” además de su capacidad profesional retornará al cardiólogo mandante un 50% de los honorarios!

Varios de esos pacientes han venido a mi consulta no obstante las “indicaciones” de su cardiólogo. “¿Doctor, usted sigue operando?” y una vez más debo explicar que sí, que lo sigo haciendo con el mismo entusiasmo y responsabilidad de siempre.
Muchos de estos cardiólogos, son de prestigio nacional e internacional.

Concurren a los Congresos del American College o de la American Heart y entonces sí, allí me brindan toda clase de felicitaciones y abrazos cada vez que debo exponer alguna “lecture” de significación. Así ocurrió cuando la de Paul D. White lecture en Dallas, decenas de cardiólogos argentinos me abrazaron, algunos con lágrimas en los ojos. Pero aquí, vuelven a insertarse en el “sistema” y el dinero es lo que más les interesa.

La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé presenciar. Instituciones de prestigio como el Instituto Cardiovascular Buenos Aires, con excelentes profesionales médicos, envían empleados bien entrenados que visitan a los médicos cardiólogos en sus consultorios. Allí les explican en detalles los mecanismos del retorno y los porcentajes que recibirán no solamente por la cirugía, los métodos de diagnóstico no invasivo (Holter eco, cámara y etc., etc.) los cateterismos, las angioplastias, etc. etc., están incluidos...

No es la única institución. Médicos de la Fundación me han mostrado las hojas que les dejan con todo muy bien explicado. ¡Llegado el caso, una vez el paciente operado, el mismo personal entrenado, visitará nuevamente al cardiólogo, explicará en detalle “la operación económica” y entregará el sobre correspondiente!

La situación actual de la Fundación es desesperante, millones de pesos a cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto riesgo que no podemos rechazar. Es fácil decir “no hay camas disponibles”.

Nuestro juramento médico lo impide.

Estos pacientes demandan un alto costo raramente reconocido por las obras sociales. A ello se agregan deudas por todos lados, las que corresponden a la construcción y equipamiento del ICYCC, los proveedores, la DGI, los bancos, los médicos con atrasos de varios meses... Todos nuestros proyectos tambalean y cada vez más todo se complica.

En Estados Unidos, las grandes instituciones médicas, pueden realizar su tarea asistencial, la docencia y la investigación por las donaciones que reciben.

¡Las cinco facultades médicas más trascendentes reciben más de 100 millones de dólares cada una! Aquí, ni soñando.

¡Realicé gestiones en el BID que nos ayudó en la etapa inicial y luego publicitó en varias de sus publicaciones a nuestro instituto como uno de sus logros! Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias, solicitando ayuda (¡tiran tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica!) todavía estoy esperando alguna respuesta. Maneja miles de millones de dólares, pero para una institución que ha entrenado centenares de médicos desparramados por nuestro país y toda Latinoamérica, no hay respuesta.

¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente?

Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar.

La mayoría del tiempo me siento solo. ¡En aquella carta de renuncia a la C. Clinic, le decía al Dr. Effen que sabía de antemano que iba a tener que luchar y le recordaba que Don Quijote era español!

Sin duda la lucha ha sido muy desigual.

El proyecto de la Fundación tambalea y empieza a resquebrajarse.

Hemos tenido varias reuniones, mis colaboradores más cercanos, algunos de ellos compañeros de lucha desde nuestro recordado Colegio Nacional de La Plata, me aconsejan que para salvar a la Fundación debemos incorporarnos al “sistema”.

Sí al retorno, sí al ana-ana.

“Pondremos gente a organizar todo”. Hay “especialistas” que saben como hacerlo. “Debes dar un paso al costado. Aclararemos que vos no sabes nada, que no estás enterado”. “Debes comprenderlo si querés salvar a la Fundación”

¡Quién va a creer que yo no estoy enterado!

En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer.

Joaquín V. González, escribió la lección de optimismo que se nos entregaba al recibirnos: “a mí no me ha derrotado nadie”. Yo no puedo decir lo mismo. A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla. Estoy cansado de recibir homenajes y elogios al nivel internacional. Hace pocos días fui incluido en el grupo selecto de las leyendas del milenio en cirugía cardiovascular. El año pasado debí participar en varios países desde Suecia a la India escuchando siempre lo mismo.

“¡La leyenda, la leyenda!”

Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación. Todo esto no se perdona, por el contrario se castiga.

Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza. Mis colaboradores saben de mi inclinación por los pobres, que viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz.

Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata.

No puedo cambiar.

No ha sido una decisión fácil pero sí meditada.
No se hable de debilidad o valentía.

El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, hable de debilidad o valentía.

El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano.

Sólo espero no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le pido que tenga un poco de piedad.

Estoy tranquilo. Alguna vez en un acto académico en USA se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural. Perdónenme, pero creo, es cierto. Espero que me recuerden así.

En estos días he mandado cartas desesperadas a entidades nacionales, provinciales, empresarios, sin recibir respuesta.

En la Fundación ha comenzado a actuar un comité de crisis con asesoramiento externo. Ayer empezaron a producirse las primeras cesantías. Algunos, pocos, han sido colaboradores fieles y dedicados. El lunes no podría dar la cara.

A mi familia en particular a mis queridos sobrinos, a mis colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años. No aflojen, tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que no es poco.

Una vez más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin perder tiempo y tirar mis cenizas en los montes cercanos a Jacinto Arauz, allá en La Pampa.

Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias religiosas o civiles.

Un abrazo a todos
René Favaloro

[Buenos Aires – 29 de julio de 2000 - 14,30 horas]

Pino Solanas se plantó en Familia Pesoa


Juanjo Domínguez & Fats Fernández





05 julio 2009

Del otro lado


César González tiene veinte años y está preso. Cumple una condena por secuestro extorsivo. Durante unos años, transitó los institutos de menores y ahora está en la carcel de Marcos Paz. Mauro Federico, periodista del Diario Crítica, lo descubrió en el Agote (Instituto de menores de máxima seguridad que está en el barrio de Palermo, en la ciudad de Buenos) leyendo Los Perros, de Luis Mattini.
César nació en la Villa Carlos Gardel. La carátula del delito que se le imputa es “secuestro extorsivo”. Pero su relato de los hechos, ocurridos en agosto de 2005, arroja dudas sobre el procedimiento. “Una banda que se escondía en el barrio secuestró a un brasilero, la cana necesitaba agarrar a alguien y como yo tenía antecedentes y estaba marcado, me agarraron a mí y me imputaron el delito.”
La lectura le cambió la vida. En el Agote creó una biblioteca y una revista llamada ¿Todo Piola?. Quiere estudiar Letras o Sociología y formar un centro cultural.
Eligió otro nombre para vivir esta nueva vida. César ahora se llama Camilo Blajaquis.
Camilo por Cienfuegos, comandante de la Revolución cubana. Blajaquis por el griego, uno de los militantes sindicales asesinados en la pizzería La Real de Avellaneda, episodio magistralmente narrado por Rodolfo Walsh en el libro ¿Quién mató a Rosendo?, el primero que leyó César en el Agote.
A veces se lo ve vestido con la camiseta de Racing, el club de sus amores y con una muleta por una reciente operación en la pierna.

Cada semana César Camilo tiene acceso a un telefono publico del penal de Marcos Paz y llama al escritor Luis Mattini para conversar un rato con él. Esta vez luego de la charla le escribió una carta de puño y letra que le hizo llegar a través de un amigo.
La carta dice:

Penal de Marcos Paz , Lunes 22-06-09

Querido Luis:

Acabo de terminar de leer El Vuelo, de Horacio Verbitsky y no sé porqué (¿tiene que haber un porqué?) me invadieron grandes ganas de escribirle. La lectura de este escalofriante libro donde se narran algunos de los vuelos sistemáticos durante la dictadura, desde donde se arrojaban cuerpos vivos y sedados a la inmensidad del océano, me hizo inmediatamente pensar en usted y en el dolor que habrá intentado maquillar con rango, al irse enterando cómo sus compañeros y compañeras, amigos y amigas iban cayendo en masa frente al secuestro, iban desgarrándose en la tortura para posteriormente ser condenados a la desaparición. Su devastadora angustia en el inevitable exilio, al ver cómo ese sueño por el que estaban dispuestos y decididos a sacrificar sus vidas, iba siendo vencido por una pesadilla de la cual todavía no terminó de despertarse el pueblo argentino. Porque es fácil de descifrar que la mayoría lo que más, o lo único que cuestiona, es el hecho de que se haya empleado el método atroz de hacer desaparecer gente y nada más. Ahora yo me pregunto: ¿y si los militares hubiesen optado por darles una tumba con nombre y apellido a cada guerrillero asesinado? ¿Qué nos estaríamos cuestionando? O mejor dicho, ¿nos estaríamos cuestionando algo? Mi optimismo me dice que no.

En una sociedad —por dar un ejemplo— donde se adopta como verdad a los medios de comunicación que “informan” que la mitad de la juventud argentina se encuentra en condiciones de pobreza o peor, y a los diez minutos frente a la “información” de que un menor, es decir un joven, es decir alguien que es parte de la juventud argentina, cometió un homicidio en un intento de robo, comienzan con sus discursos que piden de la manera más fervorosa “que se encarcele”, “se enjuicie”, “se humille” y “se condene” al niño asesino. Niños que salen a robar y a matar por una dosis de pasta base o que hechizados —como todo globoterráqueo— por el consumo y el “tengo, luego existo”, lo hacen para poder comprarse las últimas zapatillas Nike. Se lo dice alguien que sabe, un niño de esos.

En una sociedad, en una civilización, en una humanidad como ésta, absolutamente NO. En este mundo siempre fácilmente manipulado, tan hechizado, tan egoísta, tan orgulloso del odio, tan ciego y materialista, desgraciadamente NO. En esta Argentina tan falsa y tan falta de identidad y tan desunida, aunque unida frente a la inseguridad y ante la exaltación del castigo como solución de la violencia, menos que menos!!!

Acaso Luis, ¿usted cree que algunos de nosotros, los seres humanos que trabajamos voluntariamente para que esta farsa no maquille la realidad, podría penetrar por el culo a todo el periodismo, al gobierno y a su bandera de los Derechos Humanos (a media asta), a todos los inofendibles partidos de izquierda, a los estudiantes, a los obreros , a las señoras champagne y country, en fin... a mí también y salir a reivindicar la lucha , las estrategias, la decisión, los anhelos y los sueños de aquella inigualable generación? Reivindicar todo, hasta las balas empleadas, pero sin caer en los fríos sermones marxistas que pronunciaron siempre los fríos profetas marxistas. Quizás debe de haber algún libro donde se les brinde ese homenaje, pero yo no lo leí, y por eso desde mi subversiva ignorancia, escribo esto. Porque quiero escuchar a alguien en las escuelas hablando a sus alumnos de ustedes, el más lindo modelo de hombre nuevo y pioneros en eso de sentir cada injusticia como propia. ¿Análisis político Luis? No, ya basta de hipocresías. La sensibilidad no se analiza, se siente, y ustedes la tuvieron.

Yo puedo estar escribiéndole acostado en la tarima de una celda, cumpliendo una condena por secuestro extorsivo, puedo ser el pibe chorro y el negro de mierda culpable de la inseguridad del país para la gente normal, pero yo Luis, cuando leo sobre la persecución y la monstruosa tortura que sufrieron muchos de ustedes, no puedo menos que entristecerme y llorar, como me pasó con este libro y con otros tantos, también porque incansables veces me he preguntado cuál hubiese sido el destino de mi generación si hubieran triunfado y el pueblo hubiese entendido al alternativa que proponían.

Le dije que suelo llorar frente a esos relatos. Pero a la vez no dejo que estas lágrimas sean un simple y pasajero síntoma de la impotencia, sino que segundo a segundo busco la manera de transformar ese llanto en lucha y resistencia, no con un FAL en la mano, porque eso sería un suicidio ilegítimo en estos tiempos que corren (y en todos los tiempos lo fue también) sino con ésta que va bailando al compás de mis ideas, y que es la tinta. Escribir y leer no me hizo nacer de nuevo, directamente me hizo nacer. Si no escribiera creo que esta herida que sangro desde mi nacimiento se transformaría en gangrena y me haría morir frente a la resignación, esa que tienen todos los pibes, mis colegas de calvario, que están en la cárcel. La resignación que el futuro no nos traerá otra cosa que cárcel o balazo policial. No sé de qué, pero mantengo la esperanza. Quizás la esperanza de mostrar con mi ejemplo a los demás pibes, que se puede transformar la resignación en Arte, en Amor, en Felicidad o en Verdad y me creo capaz porque vengo viendo a lo largo de estos eternos años encerrado, cuando un pibe que el juzgado dice que es un delincuente o un asesino, se pone a dibujar, a cantar, a escribirle una carta a su novia, se le forma una sonrisa diferente en su alma. Lo vi, lo veo y lo veré mañana también.

Bueno Luis, era sobre eso. Decirle que yo con mis sueños reivindico sus sueños, su lucha , su entrega y su anhelo de un mundo mejor. Que me dolerá siempre imaginar su dolor e impotencia en la derrota, el desconcierto suyo y el de tantos de que al final del camino encontraron un mundo peor que el que intentaban cambiar. Sepa claramente que acá no hay ni un militante, ni alguien que aspira a ser dirigente. Simplemente en mí tiene un poeta que lo admira.

Un soñador que lo considera y lo necesita como amigo. Me despido con un fuerte abrazo imaginario a la distancia.


César Camilo Blajaquis


pd: “No sigo el camino de los antiguos: busco lo que ellos buscaron”.

Si querés leer otros textos de César, andá a http://www.camiloblajaquis.blogspot.com/.

01 julio 2009

LA ESPERANZA ES LO ULTIMO QUE SE PIERDE CHE!!!


AL MENOS SIGUE SALIENDO ESPORADICAMENTE EN ALGUN MEDIO!!!!


PAGINA 12, MARTES 30 DE JUNIO.


Mariotto confirmó que el proyecto de ley de Radiodifusión será enviado este año al Congreso
El titular del COMFER, Gabriel Mariotto, confirmó la voluntad del Gobierno de elevar "este año" el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual al Congreso, y destacó que los actuales legisladores, hasta que el 10 de diciembre asuman los electos el domingo, "podrán discutir con absoluta honestidad intelectual y absoluta legitimidad" la normativa.

"Nosotros hemos trabajado con mucha profundidad en el tema de la propuesta del proyecto de ley sin mirar jamás el cronograma electoral", aclaró el funcionario.
En declaraciones a radio Continental, Mariotto recordó que la presidenta Cristina Fernández, al inaugurar el 1 de marzo pasado las sesiones ordinarias del Congreso, "dio cuenta que este año iba a ingresar el proyecto que el Ejecutivo enviará para su debate".
En alusión a la nueva composición del Parlamento a fin de año, el interventor del COMFER sostuvo que "nosotros tenemos que entender que en democracia, por supuesto y por suerte, hay continuidad institucional".
"Nuestros legisladores hasta el 10 de diciembre son representantes genuinos del pueblo y los que vengan después del 10 de diciembre también lo serán", señaló.
En este sentido, añadió: "Se me ocurre que, en esa continuidad, el proyecto llegará este año como lo planteó la Presidenta y los legisladores en el Congreso y en las comisiones podrán discutir con absoluta honestidad intelectual y absoluta legitimidad" la propuesta.
Mariotto explicó que para elevar la iniciativa a consideración parlamentaria resta aún la realización de "un par de foros" y la "sistematización" de toda la información que se recogió sobre el tema en debates, y que se reflejarán en los 150 artículos que tendrá el proyecto.
El funcionario señaló que ante las consultas que afirmó haber recibido desde distintos sectores sobre "si el proyecto iba a entrar antes o después de las elecciones (legislativas)", siempre "dijimos que el proyecto se trabaja con profundidad" y sin mirar el cronograma electoral.
"Una vez que terminemos con esos foros y con la sistematización seguramente estará enviándose al Congreso para que las comisiones lo aborden y tengamos la discusión que merecemos en el Parlamento", remarcó.
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FAMILIA PESOA ESTE SABADO 4 DE JULIO EN EL PASEO LA PLAZA. SALA PICASSO.

FESTEJAMOS CON TODO LA INDEPENDENCIA NORTEAMERICANA.

HAMBURGUESAS Y JACK DANIELS PARA TODOS LOS PRESENTES.

TRAER BANDERAS.

23 junio 2009

Chau Emilio!!


Emilio de la Peña, compositor y maestro de piano, murió el lunes 22 de junio.

20 junio 2009

Mañana será otro día


La lluvia había dejado las Ramblas casi vacías y sólo quedaba gente agrupada en el café encristalado donde, desde meses atrás, no la dejaban entrar.
La Sonia, de pie en el portal de la casa vacía, vio que la lluvia pasaba fatigada, amansa llovizna, la vio cesar mientras crecía el frío del viento, y pensó que aquello era un signo de buena suerte. Un poco más lejos, del otro lado del ancho paseo, las luces de la ciudad comenzaban a encenderse. Empezaba la noche y respirando
el aroma tristón de su abrigo mojado, la Sonia pensó que también empezaba la esperanza. Sonrió, sin creer de verdad, como una niña a la que le recitaban un cuento ya oído e inverosímil.
Volvió a tantear la rizada peluca rubia y con gran cuidado —tenía las uñas muy largas— fue estirando las medias caladas que sostenía el portaligas.
Volvió a sentir hambre y recordó que tenía un sándwich de jamón en el bolso. Pero no podía estropear el dibujo de boca que se había hecho con el rouge y con tanto cuidado. También recordó que hasta fin de mes estaba en orden con la policía y se obligó a caminar, acercándose al borde de las aceras para sonreír a los coches, mover las caderas y detenerse fingiendo buscar algo en la enorme cartera. Pero nada, nadie, y sin dinero para probar suerte en los bares donde todavía le dejaban entrar.
Era la noche y después fue la madrugada en el barrio sucio de la gran ciudad. Y Sonia, ya sin hambre, casi sin esperanzas continuaba caminando sobre el dolor de los tacones de aguja.
Se repitieron los diálogos breves con los hombres que pasaban.
— Vamos. ¿Vienes?
— Que te den por saco.
— Eso quiero. También yo te puedo dar si quieres enterarte.
Hombres y hombres y su asco por ellos. La luz limpia amenazaba llegar desde el puerto y las otras se iban apagando. Subió las escaleras pisando con las caras medias de seda. Abrió la puerta manchada y encendió la luz del techo. El muchacho, que se sentó en la cama preguntó con miedo:
— ¿Cómo te fue?
— Como la mierda, nena. Estoy hambriento. Creo que teníamos una lata de sardinas y quedó pan del desayuno.
El chico, moreno y flaco se levantó de la cama y se puso a revolver el armario; dijo con voz de mimo y queja:
— Todavía no me besaste.
— Ahora.
Frente al espejo la Sonia se quitó la peluca y se acarició las mejillas.
— Otra vez barbuda.
Después se desnudó y estuvo mirando los pechos hinchados con parafina y el sexo que le colgaría tembloroso e inútil hasta después de las sardinas.

Juan Carlos Onetti

18 junio 2009

Censura


El domingo 7 de junio, la revista Rumbos no fue distribuida junto con Diario de Cuyo porque traía un artículo sobre algunos detalles de la minería a cielo abierto que molestaron a alguien.

Para escribir a Rumbos sobre esto:
Dirección postal: Cartas Rumbos. Castillo 1366, Edificio 4 (1414). Ciudad Autónoma de Bs. As.
Correo Electrónico: correo@revistarumbos.com.ar

Grind-Noise-Core dadaista


Motociclistas Suicidas En El Círculo De La Muerte presenta en vivo, por primera vez, su vaudeville de Grind-Noise-Core dadaista. La cita es en Pura Vida (Diagonal 78, entre 8 y 61, en la esotérica ciudad de La Plata) a las doce de la noche (del viernes 19 de junio en tránsito al sábado 20) y la entrada tiene un valor de siete pesos. Como si eso fuera poco, también podrán disfrutar de los rockeros sonidos de Bestia Peluda y San Maldito.

16 junio 2009

El agua y la vida

06 junio 2009

Haroldo Conti



Haroldo Conti nació el 25 de mayo de 1925 -en la ciudad de Chacabuco, provincia de Buenos Aires- y fue secuestrado por un comando militar, el 5 de ese mismo mes, pero del año 1976. Se sabe que, antes de ser asesinado, recorrió los campos de concentración de la Brigada Güemes, de la ESMA, Campo de Mayo y Coordinación Federal. También que, durante un almuerzo mantenido con el ex general Rafael Videla en la casa Rosada, del que participaron Jorge Luis Borges, Ernesto Sábato y el cura Leonardo Castellani, Horacio Ratti (entonces presidente de la SADE) pidió por su libertad y la de otros diez escritores “desaparecidos”.
Antes que eso, Conti había sido seminarista, maestro rural, empresario de transportes, actor, director teatral y marinero aficionado, profesor de filosofía, piloto civil, viajero de entusiasmo porfiado. A semejante colección de oficios hay que agregar el de periodista y, claro está, el de escritor, a pesar de sus reparos al respecto: “Yo soy escritor nada más que cuando escribo. El resto del tiempo me pierdo entre la gente. Pero el mundo está tan lleno de vida, de cosas y sucesos, que tarde o temprano vuelvo con un libro. Entre la literatura y la vida, elijo la vida. Con la vida rescato la literatura; pero aunque no fuera así, la elegiría de todas maneras”.
En 1975 su novela Mascaró, el cazador americano y La canción de nosotros –de Eduardo Galeano-, compartieron el Premio Casa de las Américas. Sería absurdo conjeturar la razón de su secuestro en el reconocimiento de esa institución, tal como argumentaron sus secuestradores cuando lo acusaron de “agente cubano”. Más vale, en la vitalidad del diálogo mantenido con intelectuales de la isla y del resto de América Latina aunque, sobre todo, en la letra de esa “canción” política que Conti entonó de todas maneras, habría que cifrar la amenaza de una palabra que lo condenó a la consagración por vía de la muerte.
Los manuales literarios sintonizan su escritura con la de Hemingway (a quien Conti admiraba y apodó “Pa”), la de John Steinbeck y la de Raymond Carver. En esa línea, se lo emparienta también con Cesare Pavese. Se trata de narradores de naturalezas muertas o -en categorías literarias-, afines al “realismo seco” que, en ellos, encontró artífices de las analogías entre el paisaje de la melancolía y la geografía de los objetos.
En Conti, la estrategia de objetivación de lo real concibe, en un mismo rango de experiencia, las cosas y los sujetos, afectados por una causa común: el paso del tiempo. Moroso a veces, frenético en ocasiones, el devenir impone su lógica al mundo sensible (“Se recordaban cosas, se auguraban cosas y uno se volvía cosa y tiempo también”3) y sitúa el sistema de Conti en los mismos suburbios que habitaron Juan Carlos Onetti, Drummond de Andrade, Juan Rulfo y Guimarães Rosa.
Acaba de estrenarse Homo Viator, de Miguel Mato, largometraje que repasa la vida y la obra de Haroldo Conti.

Respuesta a la carta enviada por el Sr. Luis Alberto Nacucchio


Córdoba, Argentina, junio 4 de 2009.

Escribo esta carta no solamente para responderle al ignoto Señor N, sino por respeto (profundo respeto) hacia Radio del Plata, su director de contenidos y el programa Familia Pesoa. La sola y dificultosa lectura de la carta del Señor N justificaría, como mejor destino, su fragmentación minuciosa y posterior reciclaje para hacer canastitas de papel maché. Como profesor universitario de la UBA, la Universidad Nacional de Córdoba y otras universidades, de Argentina y de otros países, me sentí agredido por esa carta. Pero no porque el Señor N opinara diferente a lo que yo fundadamente pienso, sino por su ignorancia supina de los procesos biológicos, su lenguaje poco técnico y sobre todo por su desprecio hacia quienes piensan diferente.

Soy el primero que aplaudiría un micrófono para el Señor N, porque le respondería con ese mismo micrófono, y con la misma energía. Cuando recibí el premio Nobel Alternativo en el Parlamento Sueco, en el 2004, hice mi discurso de aceptación inspirado en la necesidad de que no haya silencio para el disenso, sobre todo cuando lo que se opina va contra los intereses de las corporaciones y la mala ciencia. Cartas como la escrita por el Señor N demuestra que la inquisición no desapareció, y que todo vale, incluso las agresiones poco inteligentes, la mala ciencia, la protesta desmedida hacia una radio y su gente, la intolerancia y sobre todo la pequeñez. Solamente los seres muy pequeños pueden silenciar las opiniones porque son diferentes.

1. Primer tema, "el disenso". Creo que se puede disentir –aliento el disenso- pero las palabras encadenadas del Señor N repiten los argumentos de la inquisición. Quemen en la hoguera a quienes opinan distinto (aunque tengan formación profesional y argumentos para hacerlo). Borren sus palabras diabólicas (porque son peligrosas para los intereses de las poderosas compañías de comunicación y sus profesionales asociados). Silencien a ese biólogo hereje (porque es biólogo y no ingeniero, y porque además de publicar el capítulo de un libro donde revisa técnicamente los efectos térmicos, atérmicos y no térmicos de las microondas adhiere, cruz diablo, al Principio de Precaución que establece la Ley Nacional del Ambiente n° 25675). Quítenle el micrófono a quienes saben de células, tejidos, órganos, individuos, especies y ecosistemas (porque ponen en ridículo a quienes ven el mundo desde la física elemental, la ingeniería abiótica y el 10% del PBI que mueven las empresas de teléfonos celulares). Finalmente, envíen cartas de protesta con ristras de ajo y agua bendita a quienes organizan los contenidos de las radios y a quienes tienen la temeridad de hacer conocer otras opiniones que no sean las bendecidas por las empresas multinacionales de telefonía y sus agradecidos adherentes N, M o P.

2. Segundo tema, "la idoneidad". El Señor N carece de título profesional habilitante para conocer, entender y evaluar los efectos dañinos sobre la salud y el ambiente de las bajas dosis de densidad de potencia que provocan las antenas de telefonía celular y los teléfonos celulares. Es un ingeniero, no es biólogo ni médico. Habría que explicarle las diferencias entre células procariotas y eucariotas, la estructura de las membranas y el citoplasma, las organizaciones moleculares tabuladas por el ADN, la tremenda sensibilidad de células, tejidos y órganos a la radiación no ionizante, y sobre todo, que ningún organismo recibe solamente un tipo de energía residual (como las microondas) sino otras formas de energía además de materiales. Le sugiero que además de usar Google en Internet también utilice las bibliotecas y las actas de reuniones. Allí podrá encontrar, en los trabajos que presenté en la Universidad de Londres, cómo interactúan los cócteles de energía y materiales con sistemas vivos, y la nueva generación de criterios LOAEL y NOAEL.

3. Tercer tema, los efectos biológicos de la radiación no ionizante, en particular microondas. Aunque le duela al Señor N, no está demostrada la inocuidad de la radiación no ionizante que distribuyen en lóbulos las antenas de telefonía celular y los aparatos celulares. Así de simple. Por razones de practicidad y exceso de codicia sobre prevención la telefonía celular disparó un experimento abierto con antenas y aparatos emisores, y personas y biodiversidad receptoras.

Es imposible resumir en una nota los efectos térmicos, atérmicos y no térmicos de las microondas, pero el Señor N puede leer el Capítulo 3 "Efectos de la radiación de microondas sobre la salud y el ambiente" que escribí como parte del libro Contaminación por antenas de telefonía celular (Ed. Del país, Buenos Aires, pp. 85-182). Es necesario, claro está, tener una mínima formación en biología, fisiología y química biológica para comprender las interacciones entre energías residuales y distintos niveles de complejidad de los sistemas vivos.

3.1. Primeramente le recuerdo al Señor N que los conceptos actuales sobre radiación "no ionizante" han cambiado sustancialmente. El daño a moléculas biológicas y muy especialmente ácidos nucleicos (ADNn, ADNm, ARN) también puede ser producido por radiación no ionizante. Este tipo de radiación puede romper enlaces químicos covalentes a valores tan bajos de energía como 0,01 eV, una cantidad tres veces menor a la energía requerida para ionizar (Kane, 2003). Fotones con energías de esta magnitud se encontrarían en microondas de ultra alta frecuencia (UHF)(>1012 Hz). Pero claro, el Señor N tendría antes que ir a Google para conocer cómo están organizadas las bases púricas y pirimidínicas de los ácidos nucleicos, sus azúcares y sus enlaces.

3.2. Los factores que condicionan los efectos de las radiofrecuencias y microondas no son tan puerilmente simples como los ejemplos de mal gusto que coloca el Señor N (ni siquiera los peores alumnos que he tenido en la UBA o la Universidad Nacional de Córdoba hubieran construido sus "Pruebas 1, 2 y 3"). Estos factores son el modelo de operación de la fuente, la potencia de la fuente, la frecuencia y longitud de onda, la modulación de campo, la geometría de la emisión, la distancia desde la fuente, la resonancia, la reflexión, la refracción y absorción, la multiplicidad de fuentes y agentes energéticos, la concurrencia de agentes energéticos y materiales, y la naturaleza de los receptores (bióticos, abióticos y sus combinaciones).

3.3. Efectos térmicos. Son los mejores conocidos. Me limitaré a describirlos brevemente porque están analizados en mi libro. Se han publicado efectos sobre sistema óptico (por ejemplo la superficie de la córnea en animales de laboratorio se incrementa en 3° C cuando se exponen a una radiación de 2450 MHz durante 160-240 minutos, con un SAR de 26,5 W/Kg); sobre testículos; sobre el desarrollo; sobre el comportamiento y sobre otros sistemas. Quienes tienen formación exclusivamente tecnológica y conocen poco de seres vivos, como el Señor N, solo pueden acudir a ejemplos tipo Pirex, huevos y disquisiciones sobre el calor.

3.4. Efectos atérmicos. Ocurren cuando las ondas absorbidas transfieren suficiente energía para aumentar la temperatura de las células y tejidos, pero dicho incremento no se produce debido a mecanismos de refrigeración interna, externa o una combinación de ambos.

3.5. Efectos no térmicos. Es el universo que más efectos dañinos agrupa. La literatura registra efectos biológicos a niveles SAR muy por debajo de los 0,08 W/kg que adoptaron muchos países (y que el disciplinado Señor N acepta como "límite razonable"), y a densidades de potencia tan pequeñas como 0,0004 µW/cm2. Le recordamos al Señor N que la mayor parte de los estándares desarrollados por ICNIRP/WHO/EU se basaron mayoritariamente en efectos térmicos de naturaleza irreversible para exposiciones a corto plazo (la carta del Señor N muestra precisamente, que el también solo se mueve en el campo de los efectos térmicos pero sin haber leído demasiado la literatura científica). Entre los no térmicos destacan efectos sobre la proliferación celular, cambios en las membranas celulares y el flujo de iones, cambios en la barrera hematoencefálica, cambios en la concentración de la enzima ornitina decarboxilasa (ODC), cambios en la concentración de hormona melatonina; efectos sobre el sistema nervioso central (SNC); efectos sobre la conducta; daño genético; efectos sobre el desarrollo; cáncer (efectos sobre los genes reguladores de la división celular) y efectos sistémicos.

3.6. Algo que el Señor N no menciona son los efectos de bajas dosis de radiofrecuencias y microondas sobre seres humanos y animales de laboratorio. La literatura incluye numerosos efectos biológicos a valores bajos de densidad de potencia y de absorción específica (SAR).

Por ejemplo: aumento de stress molecular (SAR de 0,001 W/kg); incremento en eflujo de calcio (0,005 W/kg); incremento en la permeabilidad de la barrera hematoencefálica (0,0004 y 0,008 W/kg); cambios en funciones del sistema inmune (0,001 mW/cm2); disminución en funciones reproductivas (0,000168 a 0,001053 mW/cm2); daño en ADN de células expuestas (0,000021 a 0,0021 W/kg); daño sobre sistema nervioso humano (0,0054 µW/cm2); daño sobre sistema nervioso de animales de laboratorio (10 µW/cm2), efecto sobre el sistema cardiovascular en seres humanos y en animales de laboratorio (0,6 µW/cm2); cáncer en seres humanos y animales de laboratorio (1,3-5,7 µW/cm2); efectos sobre la reproducción en seres humanos (0,17 µW/cm2); efectos genéticos en seres humanos y animales de laboratorio (1-2 µW/cm2); efectos sobre el desarrollo en animales de laboratorio (100 µW/cm2); efectos sobre tejido sanguíneo y sistema inmune en seres humanos (100 µW/cm2); efectos sobre tejido sanguíneo y sistema inmune en animales de laboratorio (1 µW/cm2); efectos sobre órganos visuales en seres humanos (20-60 µW/cm2), etc. Solo he incluido valores mínimos (en cada caso analizo varios trabajos). También se registraron efectos sobre plantas verdes (0,0000000026 µW/cm2).

4. En su carta inquisidora el Señor N menciona que el COPITEC debería "dar crédito de mi idoneidad". No puedo dejar de sonreír. Los ingenieros especializados que integran este colectivo, y el colectivo mismo, carecen de idoneidad para opinar sobre mi ámbito profesional (soy biólogo) y sobre los efectos biológicos de la radiación no ionizante porque los alcances de título y formaciones involucradas no los habilita para hacerlo. Los ingenieros pueden tomar la literatura científica y estar a favor o en contra de lo publicado por otros profesionales del campo biológico y médico e incluso difundir públicamente esos resultados. Pero no deben asumir la temeraria e improcedente conducta del Señor N, cuya carta demuestra, además de autoritarismo, que olvidó las clases de biología que alguna vez recibió en el secundario.

Además, y para sorpresa del Señor N, he sido convocado por el COPITEC para actuar como experto en una causa de inquisición corporativa en que se cuestionan las declaraciones públicas de un profesional, miembro de la COPITEC, que a diferencia del Señor N, si leyó la literatura científica, respeta el Principio de Precaución (mandatorio por Ley Nacional) y mantiene una posición justificadamente crítica sobre la presunta inocuidad de la radiación no ionizante.


5. A mí me tienen sin cuidado los negocios que hacen las corporaciones de telefonía celular y los profesionales que las defienden. Si me preocupa, y mucho, que distribuyan productos y procesos que pueden ser dañinos para el ser humano y para otros seres vivos, y que basen su defensa en acallar a los que piensan diferente.

Argentina no se merece una nueva inquisición cada vez que se afectan intereses de grandes corporaciones.

Ya ocurrió con las investigaciones de Andrés Carrasco, de la UBA, quien demostró alteraciones de la embriogénesis provocada por el herbicida Glifosato. Personas y empresas sin mayor aval académico se erigieron en jueces autonombrados para derrumbar sus resultados. Imagino sus argumentos: "¿cómo puede Carrasco criticar la inocuidad [sic] del herbicida Glifosato originalmente desarrollado por Monsanto?". Las grandes corporaciones, en su pequeñez humana, ni siquiera leyeron en el trabajo de Carrasco que otros investigadores ya habían demostrado y publicado resultados similares. El problema no era la "verdad" sino que alguien se animara a decirla públicamente, y lo que es peor, con antecedentes académicos intachables.

Ya está ocurriendo con el Ing. Ariel Garbarz, un prestigioso profesional comprometido con el Principio de Precaución, y crítico de los valores de emisión adoptados en la normativa de Argentina para antenas de telefonía celular (la Resolución n° 202/1995 del Ministerio de Salud de la Nación). Sus prudentes y fundadas reflexiones sobre los efectos de bajas dosis de radiación no ionizante, reflejadas en un artículo publicado por el diario Los Andes en Mendoza, desencadenó una presentación de la Cámara de Informática y Comunicaciones de la Argentina (CICOMRA) ante el Consejo Profesional de Ingeniería de telecomunicaciones, Electrónica y Computación (COPITEC) por presunta violación a normas éticas de ese Consejo. Basta leer el artículo periodístico que desencadenó la inquisidora reacción de las corporaciones y la Resolución n° 1/2009 de la COPITEC para advertir que se repite la misma reacción desmedida que provocó el trabajo de Andrés Carrasco sobre el Glifosato.

Ahora se entiende porqué decidí responder la nota del ignoto Señor N. Cada uno de sus comentarios y observaciones se inscribe en la más grosera práctica de la inquisición. No hay que conocer la verdad, sino silenciar a quienes las presentan públicamente.

Desde FUNAM y desde mis Cátedra en distintas universidades estamos siguiendo cuidadosamente este proceso, donde las corporaciones presionan de distintas formas a quienes defienden fundadamente la salud de las personas y la integridad de los ecosistemas. Ha llegado el momento de desplegar un abanico de reacciones nacionales e internacionales, y de denunciar pública, administrativa y judicialmente esta nueva inquisición corporativa.

Hace un par de semanas estuve exponiendo ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación junto al Constitucionalista Daniel Sabsay (fundamenté técnicamente porqué el combustible nuclear gastado de Australia que pretende ingresarse a la Argentina, procedente del reactor OPAL, es residuo radiactivo de alta actividad, HLW). Después de analizar las virulentas reacciones de las cámaras empresarias a quienes simplemente dicen la verdad, creo que ha llegado el momento no solo de acciones en instancias comunes, sino de acciones extraordinarias ante la Corte Suprema de Justicia.

Dr. Raúl A. Montenegro, Biólogo
Presidente de FUNAM
Profesor Titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba
Profesor de Postgrado en Maestrías y Especializaciones de la Universidad de Buenos Aires(UBA), Universidad del Comahue, Universidad Nacional de Rosario, Universidad Nacional de Catamarca, Universidad Nacional de Córdoba, Universidad Nacional de Mar del Plata, otras.
Guest Speaker, Universidad de Harvard, Universidad de Berkeley y Universidad de Georgetown (USA), Universidad de Estocolmo (Suecia), Universidad de Jena y Universidad de Ilmenau (Alemania), Universidad de Salzburgo (Austria), Universidad de Queen's (Canadá)
Profesor Invitado, University of Helsinki, Finlandia.
Fellow, Universiti Sains Malaysia, Right Livelihood College.
Ex Director de la Maestría en Gestión Ambiental (UN del Nordeste).
Ex Director de la Maestría en Gestión Ambiental (UN San Luis).
Ex presidente de la Asociación Argentina de Ecología.
Ex vicepresidente de Greenpeace Argentina.
Premio Nóbel Alternativo 2004 (RLA-Estocolmo, Suecia)
Premio Global 500 de Naciones Unidas (UNEP-Bruselas, Bélgica)
Premio Nuclear Free-Future (Salzburgo, Austria)
Premio a la Investigación Científica (Facultad de Farmacia y Bioquímica, UBA)
Miembro del Consejo Asesor de la Delegación Córdoba del INADI
Miembro Directivo del Consejo del Instituto Superior del Ambiente (ISEA) de la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina).

La increíble y triste historia de la cándida Telefonía y su Microonda desalmada


¡Qué bárbaro ¿no?! Según lo que Montenegro dijo en Familia Pesoa (y festejaste Quique), todos los profesionales de telecomunicaciones somos culpables aunque se pruebe lo contrario y no exista prueba del delito; ni siquiera delito.

¡Pensar que millones de especialistas alrededor del mundo (porque salvo que Montenegro diga lo contrario los efectos de las microondas en el primer mundo son de igual característica que acá en el culo) están ignorando o encubriendo los crímenes potenciales de la telefonía celular!
¡Y la guita que se tira en mediciones permanentes de las emisiones radioeléctricas y formación de profesionales!
¡Y lo que va a ser en unos años cuando solo haya comunicaciones inalámbricas! (por lo inmantenible de los cableados de cobre y la línea de proyectos de los fabricantes de tecnología de redes -ver http://www.ericsson.com/ericsson/2020-081217/-).

Supongo que das crédito de la idoneidad del sujeto al que facilitaste micrófono, pero ante semejante acusación habría que conocer la opinión de un consejo profesional (COPITEC ), aunque ya la desestimara Montenegro (debe ser abogado o médico, ya que son los que siempre saben de una especialidad mas que el especialista).

Voy a hacer un esfuerzo por ser "bien-pensado", y trataré de identificar "píldoras" de certezas tangibles en el discurso coloquiado que mantuvieron.

• Primero, física elemental (Fernandez y Galloni si aún recordás esos libros que la vieja rastreaba entre parientes y conocidos antes de ir a comprarlos usados), el calentamiento de las sustancias por fricción (dejando "manuela" de lado), porque esa es la razón por la cual la microonda calienta la molécula de agua: la agita y por rozamiento de unas contra otras se calientan (una verdadera orgía molecular). Vale aclararlo porque el orador solo mencionó "calentamiento del agua por microondas".

Pero... ¿por qué en particular con la molécula de agua? (ver hornos http://www.cyelect.com/index.php?folder=conceptos&page=7-1): 1) por ser más de 2/3 partes de todo ser vivo en este planeta; 2) por la distancia entre moléculas que a temperatura ambiente se manifiesta en estado líquido; 3) por la dimensión de la molécula de agua y sus propiedades polares (y esto es sumamente condicionante).

La capacidad de la molécula de agua de absorber energía electromagnética es fuertemente dependiente de que la longitud de onda sea similar a su tamaño. Prueba 1: todos los microondas operan a 2450 MHz, y si están en buenas condiciones, una tasa Pirex mediana con agua a 600W tarda 2.5 minutos en llegar a hervor. CONSEJO: no consumir nada salido del microondas por 1 o 2 minutos, hasta que las moléculas se calmen.
La molécula no tiene grandes cambios con la temperatura. Prueba 2: lleno el termo a tope, lo vacío en la pava, la pongo casi a hervir, devuelvo el agua caliente al termo hasta el tope, con lo que quedó en la pava (ni el 1%) no cebo ni un mate.
Si quisiera reemplazar el generador del horno por un teléfono celular, no me alcanzaría el volumen del horno (ni siquiera el de toda la cocina) para hacer que la taza aumente 10° C. Prueba 3 : vuelvo a llenar la tasa Pirex mediana con agua natural y le mando el termómetro (indicó unos 20° C), la meto en el horno sin termómetro pero con el celular atado a ella; desenchufo el microondas (no sea cosa que alguno me toque el timbre y justo venga alguna de mis brujas a calentarse una medialuna y aproveche el agua para un te); llamo desde el fijo al celu ...¡ y me recibió!; después de 2.5 minutos corto , saco la tasa y mido la temperatura y no cambió ni medio grado, pero el celu parecía un poco mas tibio .
Conclusiones : 1) las aislaciones del microondas están optimizadas para su frecuencia de operación (la mejor para la molécula de agua) , por eso el celu recibe y emite ahí adentro ; 2) la tibieza del celu se originó en el consumo continuo de la energía de su batería (cuando abrí el celu era lo de mayor temperatura) ; 3) la cocción de huevos o pochoclo como se ve en Youtube es un verso cazabobos; 4) si bien podría originarse alguna distracción para la neurona en tanto hueco, ni que hables un año seguido con un celu en cada oreja podrías cocinar tu cabeza (aunque ni el manual del celu o el microondas hace referencia a recipientes de madera) ; 5) que no te vean haciendo la última prueba porque el brujerío ya está convencido que es solo otra manifestación de tu locura.


• Segundo, podríamos remitirnos a algún tratado de seguridad industrial (ver http://books.google.com.ar/books?id=W8Ensq2_q0cC&pg=PA530&lpg=PA530&dq=gsm+%22potencia+emitida%22&source=bl&ots=PhDODxkfDD&sig=2ousroccbyVfDaute1tvLA6XPdw&hl=es&ei=lbkiSqmaGI3CtweUyt3IBg&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1); algún estudio universitario (http://www.bpm.uasd.edu.do/Members/delanoy/radiacion-por-radiofrecuencia), y finalmente alguna conclusión de un profesional local ( . http://radiotekno.blogspot.com/2005/09/rni-radiaciones-no-ionizantes_01.html). Esto se encuentra con cualquier buscador de internet poniendo: "radiaciones no ionizantes", "telefonía móvil".

Los países (organizados en la ANSI) con mayor tolerancia a los límites de exposición de RF y Microondas sobre el público en general, establecen márgenes de hasta 0.2 mw/cm2. La exposición máxima típica de la población resultó en 0.01 mW/cm2.

Un límite razonable de exposición poblacional para la densidad de potencia de una onda plana incidente es el que produce un SAR (Tasa de la energía absorbida por Kg) promediado para la masa corporal total de aproximadamente 0.08 w/Kg (80mW/Kg).

O sea, para tus 100 Kg deberían radiarte con mas de 8W dedicados con exclusividad, y si estuvieras en pelotas tus 8000 cm2 expuestos (1 lado, sin considerar desbordes de cinturón) recibirían apenas 0.08W (el 1% de lo que recién deberías empezar a considerar). Para suegras resulta algo similar, así que va a haber que seguir con el proyecto de parrilla a gas o 40 bolsas de carbón, si es que no se entretiene con los llamados con vibrador.

• Tercero, debería haber algún criterio de calidad de la información que emite un medio público y masivo como la radio; algo así como "si no sabe que decir, no diga nada", o si no sabe de lo que se habla mejor aclárelo y salga a preguntar a gente que sepa, y evite dejar una imagen distorsionaba de lo que ignora, como si fuera toda una realidad y desentendiéndose de la responsabilidad de semejante desinformación. Si no, la libertad de expresión no es más que libertad de ignorancia, sin humildad y maliciosa.

Esa media hora de programa que me llevó la peregrinación debida a un curso que hace la menor de mis brujas, me traía imágenes cotidianas de la idiosincrasia sanatera de este país, pasando por una realidad "producida" por noticias fabricadas por personajes de medios que solo asignan importancia a lo que venda o entretenga (por favor ... ¡ley de contenidos audiovisuales ya!), el estrangulamiento del negocio inmobiliario que eran las primeras instalaciones celulares (hasta el 2000), y el descrédito a las telecomunicaciones como fuente de trabajo.

Así que revisemos el origen de la nota.

Cualquiera que sepa algo de radiocomunicaciones, se habría percatado que la misma señal que emitía esa información estaba sujeta a las mismas consideraciones que la de telefonía móvil (de menor potencia a igual distancia de la antena), salvo que las frecuencias de los celulares por ser mas altas se aproximan mas a las del horno (aunque no tengan mucho que ver cualquier aventurero dialéctico las trasviste, siempre con alguna aviesa intención). El festejado logro de los vecinos rechazando la instalación de una "antena" (que en realidad no se trata mas que de el mástil o construcción civil que soporta los elementos irradiantes del tamaño de 3 bolsas de carbón), hace que deba aumentarse la potencia en otra estación para poder dar cobertura a esos vecinos (que usan el celular), perjudicando a los vecinos de la otra estación, y a ellos mismos porque sus celulares deben operar a mayor potencia para que una antena mas lejana los "escuche" , y con peor calidad de servicio.

Es como si estuviera pasando unos días en tu hostería y me invitás a cenar, pero me diste una habitación alejada del comedor. A la hora de comer me empezás a gritar para que me arrime (aunque algunos comentarios hacen pensar que por compromiso apenas susurrarías), y yo te grito para que sepas que te escuché, entonces te enojás y me decís que no grite en tu casa, y yo me voy a lo de un vecino y te grito desde allá, pero ahora tenemos que gritar mas fuerte para escucharnos y terminamos despertando al cura a 5 cuadras que viene corriendo a exorcizarnos.

Es un hecho que las celulares aquí mueven casi un 10% del PBI, y eso debe dejar importantes ganancias que se reparten bastante parejamente entre las principales operadoras, y que las que se vinculan con las incumbentes fijas desde el 2003 son la fuente principal de ingresos de las respectivas (hoy con mas de un celular por habitante). ¿Quién conoce un militante del “serás lo que debas ser o serás abogado” (así como todos los peldaños de la función pública, porteros, etc.) que no quisiera sacar provecho de esto? (como si nos faltaran avivados).

También es un hecho que en la crisis de fin del 2001 estas compañías dejaron en la calle a 1700 profesionales y 2000 especialistas porque se suponía que todo el mundo abandonaría sus celulares, y sin embargo se cancelaron más líneas fijas que móviles. Las empresas siguen usando eso para mantener los salarios muy por debajo de la prestación que reciben y grado de especialización que se requiere.

Encima pululan sofistas como Montenegro al que le dan micrófono (sin réplica) para endilgar culpabilidad a una tecnología de telecomunicaciones (con todos sus profesionales y especialistas) en tanto y en cuanto no muestre su inocencia, sin especificar ningún delito.

Estas situaciones llevan a una importante caída de la matrícula de la especialidad, hoy por hoy muy sensiblemente en la tecnicatura de escuela media cuyo mecanismo de motivación mas importante es algún ejemplo próximo (como cualquier “saber hacer”), y nos va a convertir en un mercado casi exclusivamente consumidor para nuevas tecnologías, sin generar empleo.

Y sin embargo, me acabo de enterar de algo que me representa un hito de realización personal: en el vocabulario Mapuche ya acuñaron palabra para los celulares (porque lo usan, y no como el teléfono fijo); algo como PICHICULCUL (cuernito de hablar), que deja en claro la vigencia de esta cultura y la importancia de esta tecnología.

Un cordial saludo.

Luis Nacucchio

01 junio 2009

Había una vez... un circo.

No a la mina